Dormitorios con escritorio: trabajar y descansar en la misma habitación
Integrar una zona de trabajo en el dormitorio se ha vuelto habitual. La clave está en que la mesa no sea lo primero que se ve al entrar ni lo último que se ve al acostarse.
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Dormitorio juvenil 8 m²
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Dormitorio con escritorio 10 m²
- Dormitorio
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- 10 m²
- Pequeño
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Dónde colocar el escritorio
La mejor posición suele ser bajo la ventana y de espaldas a la cama. Se aprovecha la luz natural, la vista da al exterior y la cama queda fuera del campo visual mientras se trabaja, lo que ayuda a mantener separadas las dos actividades.
Medidas que bastan
Un tablero de 110-120 cm de ancho por 50-55 cm de fondo es suficiente para trabajar con un portátil y una pantalla pequeña. Volado y anclado a la pared, ocupa la mitad que un escritorio convencional y deja el suelo despejado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto espacio hay que dejar detrás de la silla?
Entre 80 y 90 cm para poder retirarla y levantarse con comodidad. Si ese espacio coincide con el paso lateral de la cama, conviene comprobar que sigue quedando sitio para circular con la silla ocupada.
¿Cómo separar visualmente la zona de trabajo?
Con un cambio de iluminación (un flexo propio), guardando el material en un armario cerrado al terminar la jornada y orientando la mesa hacia la ventana. No hace falta un separador físico si la mesa da la espalda a la cama.