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Dormitorios pequeños: distribución, almacenaje y medidas

En un dormitorio pequeño la decisión más determinante se toma antes de decorar: el tamaño de la cama y el tipo de armario. Todo lo demás se acomoda a eso.

Qué cama cabe realmente

Antes de elegir entre 135, 140 o 150 cm conviene medir el paso que queda a los lados. Ganar 15 cm de colchón a costa de quedarse con 45 cm de paso rara vez compensa: hacer la cama, abrir el armario y pasar por la noche se vuelve incómodo todos los días.

  • Paso lateral cómodo: 60-70 cm.
  • Paso a los pies con armario enfrente: 70-80 cm.
  • Si solo hay hueco en un lado, la cama contra la pared funciona mejor con colchón de 90 o 105 cm.

El armario: empotrado y del color de la pared

Un armario empotrado con frentes lacados del mismo color que la pared deja de percibirse como mueble. Es el recurso individual que más cambia la sensación de amplitud en un dormitorio pequeño, y no cuesta más que elegir otro color.

Eliminar muebles sueltos

Las mesillas suspendidas o integradas en el cabecero, y una cama baja o con base sin patas, reducen el número de volúmenes en el suelo. Cuantos menos objetos toquen el suelo, más continua se percibe la superficie.

Preguntas frecuentes

¿Qué medidas de cama caben en un dormitorio de 9 m²?

Habitualmente una cama de 150 cm, dejando unos 60-70 cm de paso a cada lado si la habitación mide alrededor de 3 metros de ancho. En habitaciones más estrechas, una cama de 135 o 140 cm mantiene el paso cómodo.

¿Es mejor canapé abatible o cajones bajo la cama?

El canapé abatible ofrece mucha más capacidad y es ideal para ropa de temporada o maletas. Los cajones son más cómodos para cosas de uso frecuente porque se abren sin levantar el colchón. En habitaciones juveniles suelen rendir mejor los cajones.

¿Cómo hacer que un dormitorio pequeño parezca más grande?

Bajando la altura de la cama, suspendiendo las mesillas, lacando el armario del color de la pared y usando un cabecero que llegue de pared a pared. Los cuatro recursos actúan sobre lo mismo: reducir el número de volúmenes y líneas que el ojo percibe.

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