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Cocinas blancas y madera: la combinación que no se pasa de moda

Blanco y madera es la combinación más buscada en cocina, y también la más fácil de estropear. La diferencia entre una cocina cálida y una cocina de catálogo está en la proporción entre ambos materiales.

La proporción correcta

Como punto de partida, el blanco debe ocupar las superficies grandes y la madera aparecer en un solo elemento: una balda, la encimera, el lateral visto de un mueble o el frente de una isla. Cuando la madera ocupa la mitad del frente, la cocina pierde luminosidad y gana un aire de mueble de los años noventa.

Qué tono de madera elegir

Los robles y abedules claros son los más seguros porque conviven bien con cualquier blanco. Las maderas rojizas exigen un blanco cálido para no chocar, y las maderas muy oscuras necesitan una cocina con mucha luz natural para no cerrar el espacio.

Preguntas frecuentes

¿Qué blanco elegir para una cocina con madera?

Un blanco roto o ligeramente cálido suele funcionar mejor que un blanco puro, porque acompaña al tono de la madera en lugar de contrastar con él. El blanco puro es más adecuado cuando la madera es muy clara y grisácea.

¿La encimera de madera aguanta bien en una cocina?

Aguanta si se mantiene. Requiere aceitado periódico y cuidado con el agua estancada alrededor del fregadero. Una alternativa habitual es poner encimera de porcelánico y llevar la madera a una balda o a una barra, donde no sufre.